Ya han pasado diez días desde que Leiva publicó su nuevo disco, Diciembre. Ansiado durante largos meses, tuve ocasión de escucharlo el mismo 21 de febrero, la fecha de la publicación. Días antes me entró el miedo, tal vez estaba creando unas expectativas demasiado elevadas y al final lo que me llevaría es un buen chasco. Hasta la fecha habían rodado por ahí Eme y Nunca Nadie que me parecieron en su linea.
Así que la primera escucha fue así, con miedo. Con miedo empecé a escuchar Miedo. Buena canción aunque no la mejor que ha compuesto Leiva. A continuación se fueron sucediendo una tras otra: Aunque sea un rato, Penaltis, Telediario, Éxtasis… Todas muy de mi agrado, con el toque de guitarra característico de Pereza y con la introducción de los vientos.
Sin embargo, me quedé a cuadros cuando oí Las Cuentas y Vis a Vis. Otro rollo, en fin, shock.
No sé cómo se lo hace este tipo, pero cada canción tiene un trozo que me flipa. A veces más largo, otras menos, pero todos los temas tienen “algo”. Pocos tocan la guitarra como él.




